Hasta luego...

Ok, sé que muchos quieren una explicación. Así que la voy a hacer a la "vieja usanza": con un post.

Desde el año pasado que estoy con la idea de borrarme virtualmente. Ponele que sea una necesidad a la que no le he estado prestando atención. De hecho, más temprano este año intenté hacerlo y dí de baja Twitter. Duré 20 días, pero fue interesante. Allá afuera hay otro mundo. En serio :p

Este finde otra vez esa necesidad volvió. Lo cierto es que, con 35 años, estoy viviendo en un mundo virtual. Y se me está yendo la vida...

¿Por qué borrarme de todo en vez de dejar de darle tanta bola? Porque las redes sociales son adictivas. O cortas de raíz o te tentás. Lo intenté. Intenté no darle bola, pero creo que no es vida despertar y que lo primero que hagas sea revisar el TL. Vamos, que hasta mi gata en cierta forma me dice "boluda, dejá esa tablet y dame bola".

¿Me borro para siempre? No tengo idea. Estamos hablando de una adicción. Siempre puse una u otra excusa para no hacerlo. Y, ¿la verdad? Es más que probable que no conozca jamás a ninguno de ustedes en persona y tomemos unos mates hablando las boludeces que hablamos en las redes sociales. A no mal interpretar, conocí buenos amigos gracias a internet. Pero extraño más tenerlos en frente mío que hablar con ellos a través de un tweet o una ventana de chat (¡Hola, Guille, Cris, Nico!).

Como sea, es probable que en estos días también dé de baja los blogs. Al fin que ya es una moda que pasó y nadie le presta atención. Ni hablar que mis blogs nunca fueron populares y tampoco tengo ganas de actualizarlos. De hecho, tengo varios borradores que nunca publiqué por creer irrelevantes.

Bueno, nada. Eso. Que me voy a vivir en el mundo 1.0 un tiempo.

Los voy a extrañar.

SALUDOS, GURISA :p

Elecciones legislativas octubre 2013: más chances de sumarse.

Llegan las elecciones legislativas el próximo 27 de octubre y, después de las consultas en el post sobre Cómo ser autoridad de mesa o fiscal, ahora les traigo una nueva forma de sumarse para garantizar la transparencia en las elecciones por venir.

Poder Ciudadano está convocando voluntarios que hagan las veces de observadores de las elecciones de octubre. ¿Qué es exactamente lo que se debe hacer? Básicamente, llenar un formulario con preguntas elaboradas por esta organización. ¿Lo bueno? Solo son necesarias 4 (cuatro) horas de tu domingo.

¿Cuáles son los requisitos?
  • Ser mayor de 18 años
  • No estar afiliado a ningún partido político ni haber sido autoridad de partido durante los últimos cuatro años.
  • No ser funcionario del estado nacional, provincial o municipal

¿Estás interesado? Solamente llená este formulario y la gente de Poder Ciudadano se pondrá en contacto con vos para avisarte sobre la capacitación, dónde y en qué horario tenés que presentarte.

Advertencia: lamentablemente se hará hincapié en Ciudad de Buenos Aires y Conurbano Bonaerense.


#noBullying

Nota: este post en un inicio intentaba ser una crítica sobre todos los involucrados en este tema. Sin embargo, salió ésto. Y, quizás, haya salido mejor de lo que previamente imaginé.

Lo que ahora van a leer es un hecho real.

Yo fui víctima de bullying. ¿Por qué saco esto ahora? Bueno, estoy viendo la campaña fuerte que está rondando en las redes sociales y creo que para quien hoy es víctima, el relato de alguien que lo fue puede ayudar.
Yo sé, un adolescente es probable que diga "vos no entendés nada" por más que uno le diga "va a pasar". Pero al menos mi intento está acá. Quizás a alguien le sirva, uno nunca sabe.


Es probable que siempre haya sido una nena rara desde la primaria, con problemas para socializar. Por ahí el ser la mayor y que mis padres no hayan sido lo suficientemente cool como para saber qué está de moda y qué no, haya aportado en algo a que sea tan bicho raro que ni siquiera sabía de qué hablar con alguien de mi edad. Al menos ahí, creo yo, la cosa comenzó a gestarse.

Pasé luego a la secundaria, con las hormonas alborotadas por la adolescencia tanto de mi parte como la de mis compañeros. La idea de ser alguien popular vuelve esta parte de nuestra vida un pandemónium. Necesitamos ser vistos, queridos, idolatrados. Y si la gente piensa que sos lo mejor de lo mejor, ¡qué buena época de la vida! No fue mi caso. Si ya tenía problemas para socializar cuando era peque, la secundaria no ayudó. Tampoco ayudó vivir en una ciudad-pueblo donde uno madura a los 13-14 años y empieza a ir a bailar y tomar alcohol hasta quedar en coma. Bueno, yo no pisé un boliche hasta los 16 y, hasta el día de hoy, no he tomado alcohol ni siquiera para alegrarme. ¿Pude ser más bicho raro? Sí, mi madre tenía como meta que terminara como abanderada y yo no dije que no.

¿Acaso estoy justificando el bullying? No, simplemente trato de que quien esté del otro lado y es víctima sepa que hay más bichos raros allá afuera. Y quien está estudiando este tema, tenga más o menos idea de cómo puede nacer ésto.

La cuestión es que mis compañeros de secundaria, de algún modo que nunca lograré entender, me tildaron no solo de cerebrito (iba a poner traga, que era la palabra que se usaba en esa época, pero se da para cualquier interpretación :p) sino también de buchona de la rectora. Loco, porque la rectora se terminaba enterando de todo gracias a la preceptora que tenía como informantes a mis propios compañeros. Supongo que necesitaban un traidor entre sus tropas y yo reunía todos los requisitos para ser designada a dedo.

Desplantes, cuchicheos, dejarme de lado en prácticamente todo, son algunas de las formas de hacer bullying psicológico. Pero, sin dudas, el peor momento fue cuando, volviendo de una charla, mis compañeras comenzaron a tirarme piedras. Sí, así como lo leen. Mientras la profesora estaba muy interesada en volver al colegio y dejó al grueso del grupo detrás de ella, algunas aprovecharon para desquitarse de lo que sea que yo supuestamente les hice. Encima, llegar al colegio y ver que me habían escondido mis cosas y tener que buscar por todos lados mientras ellas volvían riéndose a sus casas. Si hubiese sido una joda cada tanto, vaya y pase. Pero esto era sistemático. Y cuando este tipo de bromas se vuelven rutina, para el perjudicado ya no es tan chistoso.

Recuerdo que una profesora en primer año nos dijo: "estos van a ser los años más felices de su vida y los van a recordar siempre". Le pifió fiero.  Mi cara de felicidad en Bariloche mientras veía a mis compañeros llorar porque se terminaba el colegio fue indisimulable. ¡Por fin se terminaba esa tortura! ¡Por fin iba a salir al mundo y sentirme una más! Y así fue. La moraleja de esta historia es que el mundo real está allá afuera. Allá los que hacen bullying se desaparecen entre una marea de gente que hace que la vida sea un cacho mejor. Y los que somos víctimas de bullying nos terminamos encontrando, conociendo, y nos damos cuenta de que hay más bichos raros como nosotros, con los que podemos compartir cosas que antes no podíamos. Pasamos de ser nadie a ser alguien. Y eso está buenísimo :D

Mi novela con Personal Argentina

Antes que nada, debo aclararles que mi relación con Personal Argentina venía bien. Nos llevábamos bien, dentro de todo. Pero en estos últimos ¿15? días parece que están empeñados en perderme como cliente.

Hasta hace cosa de un año tenía mi teléfono móvil con "tarjeta" porque, sencillamente, es algo que le doy poco uso. Y, lo que me llama la atención, es que ellos perfectamente pueden verificar que esto es así. No uso el teléfono salvo que sea absolutamente necesario y, cuando lo hago, en su gran mayoría es para enviar mensajes sms. Les decía, hace un año tenía el método "pre pago" con el cual yo le cargaba una vez al mes unos $30 a la línea. No me hacía falta más. Un día me llamaron desde la empresa para ofrecerme un plan donde me bajaban el costo de llamada y mensajes de texto por solo $10 más de los que yo ya pagaba mensualmente. Me dije: "Ok, no me parece mal. Compro". Y parece que ahí es donde se endulzan lo suficiente para querer sacarte más.

Unos días atrás, mi hermano me consulta sobre el plan de llamadas que tenía y le dije que llamara a "atención al cliente" y lo pidiera. Llamó y estuvo un rato largo en espera. Nunca lo atendieron. Conclusión: mi hermano decidió cambiarse de empresa.

Esta última semana, por algún extraño motivo que no logro identificar, comenzaron a bombardearme a mí con llamados de números "desconocidos". ¿Lo peor? Que cuando uno responde TE PONEN EN ESPERA. ¿En serio esperan vender algo así? ¿Quién es el genio marketinero detrás de tan brillante plan?

Entiendo que la gente de ventas necesite vender (porque para eso les pagan) y traté de ser lo más amable con la gente que me llamó porque, después de todo, solo reciben órdenes. Pero me cansaron. Tanto telefónicamente como vía Twitter amenacé con cambiarme de empresa si seguían con su idea de llamarme para que cambie de plan.

Al capo de Personal Argentina le hablo: hacete un favor ASI de grande y juntá tanto al encargado de ventas y al de atención al cliente. Tenés dos opciones: o los echás o les decís que aprendan a laburar en conjunto con un mejor servicio realmente orientado al cliente. En serio, prefiero una empresa que me atienda cuando necesito que lo haga a una que me llame 3 o más veces al día para venderme algo que no necesito.

Hecho mi descargo, los mantendré al tanto de cómo sigue esta historia y si tiene (o no) un final feliz... para mí.